Entrevista a Keshet Zur

ANNA: Conocí a Keshet por primera vez en el Symposium de Artes Expresivas en Estocolmo, hace ya unos cuantos años. Ya conocía a sus padres, Vered y Boaz, una pareja de arteterapeutas entrañable y con un gran compromiso con las artes y la comunidad.

Keshet y su familia fundaron la Escuela de Artes Expresivas en Irlanda el año 2010, y actualmente es Keshet sola quien lidera la escuela.

Además Keshet es fotógrafa, y ha trabajado con una gran variedad de colectivos en proyectos sociales en Irlanda.

A: Keshet, me gustaría saber un poco sobre tu trabajo como artista. ¿Qué es para ti la fotografía?

K: La fotografía representa para mi diferentes cosas en diferentes áreas de mi vida. Empecé haciendo fotos y revelando negativos en el cuarto oscuro cuando tenía unos 10 años. Tuve un profesor que fue también un mentor para mí y que me guio en este descubrimiento. Me dio nuevos ojos y nuevas formas de mirar a mi alrededor. Me encantó el trabajo en la habitación oscura: el laboratorio fotográfico, los elementos táctiles, la magia de la transformación justo enfrente de mis ojos, la alquimia. Era algo físico. Ese amor siguió en mi adolescencia y me monté mi propia cámara oscura en una caravana. Cuando hice mi grado en fotografía me enfoqué en Documental fotográfico y cambio social, imágenes que van a liderar o inspirar un cambio físico.

 A: ¿Puedes contarme algo sobre tu interés en la fotografía corporeizada?

K: Cuando miro arte, me atraen las obras de arte que me conmueven, que provocan una respuesta física en mi cuerpo. Me gusta leer sobre el trabajo después de experimentarlo, primero quiero que lo que veo me afecte.

Estamos tan sobre expuestos y estimulados por las imágenes que nos hemos vuelto pasivos. Para mí, la fotografía encarnada son imágenes creadas con conciencia física, presentadas como una pieza física y con la esperanza de evocar una reacción física y conectarse con el espectador más allá del intelecto.

Con la fotografía vamos dando forma y haciendo composiciones de nuestra realidad efectiva, incluso si lo que hacemos está tan lleno de fantasía como puede estarlo una pintura, porque el material es el mundo tal como lo vemos, a diferencia de la pintura. arcilla, etc… hay algo de confrontación en ello y también una oportunidad de una profunda sensación de ser visto tanto por el otro como por uno mismo. Una fotografía es menos de un segundo de tiempo, congelada, para que luego podamos dedicarle toda nuestra atención a ese segundo. Se trata tanto de lo que no está en la imagen como de lo que está en la imagen.

A: Sé que tienes un gran interés por la naturaleza. ¿Podrías explicar tu experiencia particular trabajando como artista con la naturaleza?

K: Cuando estoy en la naturaleza, mi propia naturaleza se despierta y recuerdo que todos somos naturaleza. Cuanto más sentimos esa conexión con la naturaleza, más naturalmente queremos protegerla. Nuestro primer entorno es nuestro propio cuerpo, luego el mundo mismo. Siempre estamos en respuesta a nuestras experiencias internas y externas. Cuanto más sintonizados estemos con nuestro primer entorno, mejor responderemos y actuaremos en nuestro entorno exterior.

A: ¿Y qué podemos esperar del taller que ofrecerás en Barcelona?

K: Trabajaremos a través del enfoque intermodal, de forma corporal jugando con el elemento de la fotografía y la riqueza que aporta; perspectiva, presente, pasado y futuro, un añadido desde la conciencia, acercándose y alejándose.

A: Para terminar, me gustaría saber si tienes algún fotógrafo favorito, alguien que te inspire en tu trabajo y que te gustaría compartir con nosotros.

K: Uno de los primeros trabajos de fotógrafos que conocí cuando tenía 12 años y que luego se convirtió en una fuente constante de inspiración es Sophie Calle.

En los últimos 10 años, aproximadamente, cuando me interesé por la fotografía como objeto tridimensional, conocí el trabajo de Ruth Van Beek, que me encanta.

El último libro de fotografía que compre es “Casi todas las flores en el jardín de mi madre” de Hilla Kurki.

Es un buen ejemplo de mi cambiante interés por la fotografía documental. A menudo pensamos en la fotografía como un hecho, pero nunca lo es… que es en realidad lo que la hace interesante, esa paradoja de lo real.

Anna Buxaderas

Equipo IATBA

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